Destacado

La fórmula económica de Bukele: el dinero alcanza cuando te sobreendeudas

Con el apoyo de organismos internacionales, como el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), la dictadura salvadoreña acelera el proceso de endeudamiento del país a costa de sacrificar a algunos sectores, como los trabajadores que cotizan en las AFP que ya cargan con el mayor peso del sobreendeudamiento, las municipalidades que están por enfrentar nuevos recortes e instituciones del sector público, que ya lidian con una ola de despidos de personal de salud, de educación y del sector justicia. El lema bukelista de que el dinero alcanza cuando nadie roba se diluye al analizar a fondo las finanzas del país.

Jimmy Alvarado

Nayib Bukele  ha recurrido al sobreendeudamiento para financiar la consolidación de  un régimen de partido único en El Salvador tras su reelección ilegal en  2024. Organismos internacionales, la banca local e inversores  extranjeros han dado un espaldarazo a la consolidación de una dictadura  en El Salvador con créditos por  $7,596 millones con los que financian  el 26% del gasto de sus presupuestos, según informes de gestión  financiera del régimen del 1 de junio de 2024 al 30 de noviembre de  2025. No es la lucha contra la corrupción, no es el turismo ni los  conciertos de Shakira ni mucho menos el bitcoin. A la dictadura  salvadoreña la mantiene el endeudamiento.

El despegue económico  que el  millonario aparato de propaganda de  Bukele vende en redes sociales, medios tradicionales y a través de  influencers es un espejismo. El Salvador está sobreendeudado y, para  seguir pagando sus deudas, necesita sobreendeudarse más. Con el respaldo  de la administración de Donald Trump, desde su regreso al poder en  enero de 2025, el bukelismo está aprovechando una coyuntura sin  precedentes: tiene la posibilidad de acceder a múltiples líneas de  crédito con organismos internacionales que han decidido ignorar todas  las alertas rojas sobre incumplimientos del régimen en transparencia, en  sostenibilidad fiscal, en el respeto al estado de derecho y a los  derechos humanos.

Loading...
Cómo se financia la dictadura 1
Nuevas Ideas se ha consolidado como el partido mayoritario que desplazó a los partidos tradicionales en las elecciones de 2021, cuando ganó 56 puestos en la Asamblea Legislativa, tras una campaña masiva desde la Presidencia. Con la reducción de 84 a 60 curules y el cambio de la fórmula para contar escaños aprobada en 2023, el partido oficial se ha garantizado el control absoluto de la Asamblea Legislativa. Foto de El Faro: Víctor Peña.

La dictadura en El Salvador tiene tres importantes fuentes de  financiamiento en estos últimos dos años: en 2024, logró el respaldo de  inversores extranjeros a través de la emisión de $3,000 millones en  bonos en mercados internacionales. Los organismos multilaterales  aportaron $2,305 millones y los inversores locales (la mayoría de ellos  banca local y las administradoras de pensiones) están aportando $1,272  millones a través de la compra de títulos valores del régimen en el  mercado local. 

Cuando apenas va a cumplir dos años de su segundo periodo presidencial inconstitucional y con la puerta abierta a la reelección indefinida  en las elecciones del 28 de febrero de 2027, Bukele aceleró el proceso  de sobrecarga de gastos de los presupuestos con préstamos. En casi dos  años, ha pedido prestado lo mismo que en los cinco años anteriores de su  primer periodo legítimo (2019-2024), cuando organismos internacionales,  la banca local e inversores extranjeros arrojaron un salvavidas de $7,767 millones, que el bukelismo utilizó para financiar el 20% de los gastos de los presupuestos del quinquenio 2019 - 2023.

Sin este acceso a créditos, el régimen bukelista estaría en aprietos  financieros y no tendría excedentes para pagar las 440,000 laptops y  paquetes escolares que asegura haber entregado en enero de 2026, y con  las que saturó de propaganda a través de cuentas y medios oficiales;  tampoco podría llevar a cabo la construcción del Aeropuerto del Pacífico  ni podría implementar medidas como el uso de inteligencia artificial a  través de la aplicación Dr. SV para el programa de telemedicina. 

El  régimen bukelista está pagando todos estos programas,  promocionados por el aparato de propaganda del Estado, gracias a  excedentes de fondos públicos que genera el sobreendeudamiento. 

Para mantener estas líneas de crédito abiertas, Bukele se comprometió  con el FMI a hacer un ajuste fiscal de 3.5% del PIB en tres años. Son  recortes masivos de gasto social: $623 millones en 2025, que debe crecer  a $1,039 millones en 2026 y a $1,410 millones en 2027. 

La factura del sobreendeudamiento de la dictadura salvadoreña recae  en las municipalidades a las que gracias a una reforma ordenada por  Bukele se les quitó los fondos para obra pública el 18 de noviembre de 2021,  con la creación de la Dirección de Obras Municipales (DOM). El 60% de  los fondos que Hacienda trasladaba a las Alcaldías antes de 2021 fue  reorientado a la DOM, controlada por la Presidencia: eso significó que,  de $500 millones que recibían en promedio cada año los gobiernos  locales, pasaron a recibir solo $200 millones. El Gobierno prometió al  FMI nuevos recortes en los próximos tres años para estas 44 alcaldías.

Loading...
Cómo se financia la dictadura
Vista aérea de la comunidad El Granjero II, en San Salvador, en la ribera del río Acelhuate. Sus habitantes también sufren los estragos de las lluvias cada vez que ese río se desborda. El acuerdo con el FMI incluye una reducción presupuestaria en las partidas de obras públicas de los gobiernos locales. Foto de El Faro: Víctor Peña.

La factura también ha sido trasladada a los maestros de la tercera  edad, que están siendo obligados a acogerse a un decreto de retiro  voluntario; al personal de Salud despedido del Hospital Rosales (1,118  empleados públicos); a las más de 1,000 plazas de la Corte Suprema de  Justicia que han sido suprimidas para 2026, gracias a la reforma  constitucional con la que la dictadura despojó al Órgano Judicial de la  autonomía que gozaba sobre su presupuesto desde la firma de los Acuerdos  de Paz en 1992. 

Hay un sector que ya carga con el mayor peso de las facturas del  sobreendeudamiento. Son ese 20% de los trabajadores, que tiene un empleo  formal que les paga prestaciones de salud y quienes aportan mes a mes  un porcentaje de sus salarios a una AFP para en algún momento poder  tener una pensión de vejez. El régimen ha puesto en riesgo la salud  financiera del fondo de pensiones que se nutre de estas cotizaciones y  en lugar de reparar este daño está en proceso de profundizarlo más.

Loading...
Cómo se financia la dictadura
La construcción del Aeropuerto del Pacífico tendrá un costo de $328 millones, financiados por el Banco de Desarrollo para América Latina (CAF). Foto de El Faro: Víctor Peña.

Bukele, desde 2023, comenzó el proceso de ajuste fiscal con la  primera fase de la reforma de pensiones que castigó a esos trabajadores  durante cuatro años, ya que en ese periodo el Gobierno dejó de honrar  sus compromisos con el fondo de pensiones: el Gobierno se ahorró casi  $2,000 millones que dejó de inyectar al patrimonio de los trabajadores,  una medida contra la salud financiera del fondo de pensiones. Una misión  técnica del FMI advirtió que la Cuenta de Garantía Solidaria del fondo  de pensiones está en riesgo de agotarse en agosto de 2027, y esa cuenta aporta liquidez  para poder pagar pensiones a los jubilados.

Previo a agosto de 2027, el régimen debe hacer una segunda reforma de  pensiones antes de que la Cuenta de Garantía Solidaria se agote. Entre  las posibles medidas a considerar está el incremento en la edad de  jubilación y el incremento en la cotización que hace el empleador y el  trabajador. 

En El Salvador, para tener derecho a una pensión, los trabajadores  deben haber aportado cotizaciones a la AFP durante 25 años; los hombres  pueden pedir su jubilación a los 60 años y las mujeres a los 55 años.  Para reparar los daños de la reforma de pensiones de 2023, el régimen  estudia hacer que los salvadoreños tengan que trabajar más años y  aporten un porcentaje mayor de su salario al fondo de pensiones.

Loading...
Periodo legítimo vs Periodo ilegítimo
Bukele ha sobrecargado gastos de los presupuestos con créditos por $15,364 millones entre 2019 y 2025. En su primer periodo, $20 de cada $100 de los gastos del Gobierno eran cargados a créditos; en su segundo periodo, que apenas está por cumplir dos años, $26 de cada $100 de los gastos del Gobierno son cargados a los créditos.




El dinero alcanza cuando te sobreendeudas 

Entre 2019 y 2021, Bukele degradó la capacidad de El Salvador de  salir a los mercados internacionales a vender deuda con emisiones de  bonos, con decisiones como la emisión de más de $3,000 millones en deuda  para financiar fideicomisos opacos que se han convertido en cajas negras de la corrupción  del bukelismo, sobre las que no ha habido rendición de cuentas a  ninguna institución contralora; también con la inyección de préstamos a  partidas de gastos de emergencias con los que se paga a proveedores en compras reservadas en las que no hay licitaciones ni competencia; y con la fallida implementación del Bitcoin como moneda de curso legal.

Entre 2021 y 2023, los mercados castigaron a El Salvador con tasas de  interés altas, por arriba del 10%, si el Gobierno salía a vender bonos  al mercado internacional. Esa realidad frenó que el  Gobierno tuviera  acceso a este tipo de deuda, debido al alto coste en el pago de  intereses que implicaba este tipo de endeudamiento.  

Loading...
Cómo se financia la dictadura
Aunque es uno de los principales compromisos del acuerdo con el FMI, el Gobierno no ha desmontado ni vendido la empresa que administra Chivo, la billetera gubernamental de criptomonedas que fue lanzada al público en 2021. En la imagen, un militar custodia uno de los cajeros que se instalaron en el mercado municipal de Santa Tecla, en el departamento de La Libertad. Foto de El Faro: Víctor Peña.

Los organismos internacionales, como el Banco Centroamericano de  Integración Económica (BCIE), aprovecharon esta coyuntura para  multiplicar sus líneas de crédito hacia el Gobierno de El Salvador, aún  en los años en los que el presidente Bukele ingresó con el Ejército a la Asamblea Legislativa bajo la excusa  de presionar por la aprobación de dos créditos con el BCIE para la  política de seguridad; o cuando de manera ilegal el bukelismo tomó el control de la Sala de lo Constitucional, de la Fiscalía y se arrogó la capacidad de destituir a un tercio de los jueces

En mayo de 2023, Dante  Mossi -el presidente del BCIE que respaldó a los regímenes autoritarios  de El Salvador y Nicaragua- no fue reelegido como presidente  del BCIE. Mossi ha sido un férreo defensor de su apoyo al bukelismo. “El  Salvador, país que recibió el mayor apoyo financiero durante mi  administración, ahora siéntase libre de darle el adjetivo que quiera a  su país. Muy contento de haber apoyado al presidente Nayib Bukele cuando el crédito internacional le estaba cerrado”, dijo Mossi en la red social X el 16 de febrero de 2026. 

En su primer quinquenio, el BCIE fue el principal organismo  internacional que financió el proyecto de concentración de poder de los hermanos Bukele,  con una inyección de $1,030 millones entregados bajo concepto de apoyo  presupuestario o de apoyo al plan de control territorial. En una  publicación de al menos seis medios coordinada por el Proyecto de  Reportería sobre Corrupción y Crimen Organizado (OCCRP), el banco fue  tildado como el banco de los dictadores, por su rol en el financiamiento de proyectos investigados por corrupción, graves violaciones de derechos humanos y daño ambiental en Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua.  El BCIE respaldó al proyecto Agua Zarca en Honduras, durante la  administración de Juan Orlando Hernández; un proyecto contra el que  luchó la ambientalista Berta Cáceres, quien fue asesinada en 2016.  En este segundo periodo, el BCIE ha seguido aportando recursos ($40  millones), pero en los presupuestos de 2024 y 2025 ya no es el principal  organismo que financia al bukelismo.

El Banco de Desarrollo de América Latina, anteriormente conocido como  Corporación Andina de Fomento (CAF), con $583 millones aportados entre  2024 y 2025, y el Fondo Monetario Internacional (FMI), con una línea de  créditos de $1,300 millones en proceso de desembolso, son los nuevos  garantes financieros de la dictadura en El Salvador. 

Debido al acuerdo con el FMI, cuatro organismos internacionales han  abierto nuevas líneas de crédito que van a estar disponibles entre 2025 y  2027. “Hay importantes acuerdos de financiamientos para los próximos 12  meses y buenos prospectos para lo que queda del periodo, que incluyen  al Banco Mundial, al Banco Interamericano de Desarrollo, al Banco  Centroamericano de Integración Económica y a la Corporación Andina”,  dice el informe de marzo de 2025 de una misión de técnicos del FMI. “El  financiamiento de los organismos multilaterales en 2025 proyecta superar  los $2,200 millones (de los cuales la mitad será para apoyo directo a  los presupuestos)”, concluye ese informe del FMI. 

Loading...
Cómo se financia la dictadura
Reunión entre Ilan Goldfajn, presidente del BID y Nayib Bukele, el 12 de febrero de 2026. El BID está a las puertas de aprobar líneas de crédito de $1,300 millones para proyectos del Ministerio de Vivienda y de Turismo.

El 11 de febrero de 2026, el presidente del BID, Ilan Goldfajn, anunció en una reunión privada en Casa Presidencial que este Organismo alista una línea de crédito  que equivale a otro acuerdo con el FMI. Son $1,300 millones para  proyectos asociados a Turismo y a Vivienda que el BID alista en créditos  para El Salvador.

El FMI también está sirviendo de garante del Gobierno ante los  mercados internacionales. Este organismo menciona que debido a la  disponibilidad de estas líneas abiertas para el periodo 2025 - 2027, el  Gobierno de El Salvador va a contar con la capacidad de pagar sus  deudas, es decir, el Gobierno podrá pagar viejas deudas con nuevos  créditos. “Mejoras en las posiciones fiscales internas y externas van a  asegurar el acceso de El Salvador a los mercados y su adecuada capacidad  de pago”. 

Este apoyo del FMI ha sido utilizado para que la dictadura vuelva  progresivamente a emitir bonos en mercados internacionales, una  posibilidad que estaba parcialmente restringida entre 2021 y 2023, por  las altas tasas de interés de este tipo de deuda. Este respaldo del FMI  está facilitando que el bukelismo cargue más gastos del presupuesto a  los créditos con una mayor velocidad que la registrada en el primer  periodo presidencial y esta vez sin ningún contrapeso ni obligación de  transparencia.

Aunque el acuerdo con el FMI incluía cláusulas de transparencia, los  técnicos del organismo han validado informes vagos e incompletos, como  estados financieros de empresas estatales y mixtas que no cumplen con  ninguna norma de contabilidad de auditoría externa y que no permiten  entender cómo están siendo administradas estas empresas públicas. 

logo-undefined
Todos los viernes recibe las noticias más relevantes de la semana y recomendaciones.

A la fecha, el Gobierno no ha publicado el registro de beneficiarios  finales de las empresas a las que adjudicó contratos desde la pandemia  de 2020. Ese registro era una obligación del Acuerdo Marco al que se  comprometió el régimen bukelista.

El FMI ha sido tolerante con las violaciones flagrantes al acuerdo de  parte del  régimen salvadoreño, como cuando Bukele publicita que sigue  comprando Bitcoin para las reservas del Gobierno, mientras aún no ha  iniciado el proceso de desmontaje y venta de la empresa que administra Chivo, la billetera gubernamental de criptomonedas, uno de los principales compromisos del acuerdo. 

"'Todo esto se detiene en abril. Todo esto se detiene en junio. Todo  esto se detiene en diciembre. No, no se está deteniendo", publicó Nayib Bukele en su cuenta de X el  4 de marzo de 2025. Ese día, Bukele anunció la compra de  1 Bitcoin,  pese a que el acuerdo con el FMI ya estaba en ejecución y para mayo de  2025 en su cuenta de X Bukele ya había anunciado que habían adquirido hasta ese momento 8 Bitcoins para la reserva nacional, aunque sobre ello no hay ninguna información pública disponible que permita verificar lo que Bukele pone en sus redes sociales. 

Loading...
La medicina amarga para el personal de salud
La medicina amarga para el personal de salud


Loading...
Medicina amarga: recortes en gasto social
La medicina amarga incluye incrementar la recaudación de impuestos y recortes masivos de gastos por $1,410 millones de dólares. Este gráfico identifica las cuatro partidas que el Gobierno detalló al FMI de las que podían echar mano para llevar a cabo los recortes. Reducción de masa salarial se refiere a despidos que han comenzado a suceder en masa en Salud, Educación y en la Corte Suprema de Justicia; medidas salariales estructurales se refiere a reformas en Ley de Servicio Civil y a la eliminación de beneficios en los escalafones de Salud y Educación; recortes en bienes y servicios puede abarcar compras de productos como medicinas, implementos escolares y otra clase de compras públicas; la priorización de las transferencias a los municipios son nuevos recortes en el Fodes.


Medicina amarga: ¿quiénes pagan el sobreendeudamiento?

Los únicos documentos públicos sobre la gestión de las finanzas  públicas son los informes de gestión financiera, que a regañadientes el  Ministerio de Hacienda publica como parte de los compromisos con el FMI  incluidos en el Acuerdo Marco por los $1,300 millones. Esos documentos  permiten concluir que la medicina amarga a la que hace referencia Bukele  en sus discursos es un ajuste fiscal del 3.5% del PIB que debe ocurrir  entre 2025 y 2027.

Esos 3.5% del PIB implican más impuestos y recortes masivos de gasto  social hasta alcanzar la cifra de $1,410 millones en el año 2027. Son  recortes millonarios en salarios, en compras de bienes y servicios, en  inversión en obra pública en los municipios y, según el calendario de  leyes claves para estabilizar las finanzas públicas, en letra pequeña  incluye otra reforma de pensiones que debe suceder antes de agosto de  2027.

El recorte de gasto social es escalonado y, en el caso de  remuneraciones, Bukele prometió un recorte de $293 millones en 2025; de  $500 millones, en 2026; hasta llegar a $644 millones, en 2027. 

Bukele ya comenzó a administrar esta medicina amarga. En diciembre de  2025, el personal del Hospital Rosales recibió notificaciones de  despido. Ese hospital, que durante décadas fue uno de los más  importantes de El Salvador, contaba con 1,818 empleados. “Nos han  despedido de forma verbal y recursos humanos nos va a indicar la  cantidad de dinero que nos van a poder dar”, dijo a YSUCA una persona que fue despedida.  Otra empleada dijo que le ofrecieron una indemnización de $6,800, pero  con la condición de aceptar ser sancionada. “Si aceptamos esta  indemnización, no vamos a poder aplicar a otra plaza en el sector público por al menos cinco años, y papel de despido no tenemos. Todo ha sido verbal”, dijo.

El Movimiento de Trabajadores Despedidos (MTD) denunció que 7,772 personas fueron despedidas, entre empleados del Ministerio de Salud, de Fosalud, del Hospital Rosales y del Instituto Salvadoreño del Seguro Social.

Estos despidos contrastan con la política de endeudamiento del sector  Salud: el Gobierno está sustituyendo de manera progresiva al personal  de salud del primer nivel de atención con el programa de telemedicina y  con la implementación de inteligencia artificial. 

El 22 de abril de  2024, el Gobierno suscribió un contrato de préstamo de $77 millones con  la Corporación Andina de Fomento (CAF) para financiar el Hospital El  Salvador, el antiguo centro de ferias y convenciones que fue adaptado  como hospital durante la pandemia. El préstamo es para el “programa de implementación de un sistema de telemedicina en El Salvador”. En 2024, el Gobierno incorporó al presupuesto $33 millones de este  préstamo y, en 2025, $11 millones. Con ese crédito de CAF se va a pagar  la aplicación Doctor SV. El aparato de propaganda divulgó el lanzamiento  de esa aplicación, que combina inteligencia artificial y telemedicina.

El secretario del Sindicato de Médicos Trabajadores del Seguro  Social, Rafael Aguirre, cuestionó la apuesta del Gobierno por esta  aplicación en el programa Diálogo 21. “Solo el 5% de la población  utiliza esta aplicación”, dijo haciendo referencia a estadísticas de  descarga de esa aplicación en teléfonos celulares y a la baja cobertura  en el área rural. “El 60% de la población que fallece lo hace debido a  enfermedades cardiovasculares y enfermedades crónicas degenerativas que  no pueden ser tratadas con la aplicación”, añadió Aguirre.

El ajuste fiscal y el respaldo financiero del FMI también ha servido  para terminar de sepultar la separación de poderes en El Salvador, que  había sido vulnerada por el bukelismo en 2021 con la destitución ilegal  de los magistrados de la Sala de lo Constitucional. En diciembre de  2025, la Asamblea controlada por Bukele quitó al Órgano Judicial la  autonomía que tenía sobre su propio presupuesto a través de una reforma  constitucional, que eliminó la obligación de asignar el 6% de los  ingresos corrientes del Estado al Órgano Judicial.

Bukele había prometido al FMI recortes en bienes y servicios: $293  millones, en 2025; $308 millones, en 2026; y $403 millones, en 2027. 

Con la reforma constitucional, el bukelismo forzó al Órgano Judicial a  hacer recortes presupuestarios. De un presupuesto de $492 millones en  2025, pasó a tener un presupuesto de $369 millones, un recorte de $123  millones. 

El Órgano Judicial recortó 1,045 plazas, $32 millones en  remuneraciones; también redujo de $83 millones a $68 millones la partida  de bienes y servicios, un recorte de $15 millones; en infraestructura,  pasó de contar con $59.8 millones en 2025 a $4.6 millones en 2026, un  recorte de $55 millones más en el presupuesto de la Corte.

Las municipalidades también van a recibir la factura por el  sobreendeudamiento: el bukelismo se comprometió con el FMI a focalizar o  priorizar las asignaciones a las municipalidades y eso implica recortes  de gastos, pero también concentración de poder. Si antes las  municipalidades tenían asignada una tajada del presupuesto, ahora es  Casa Presidencial quien decide a quién le dará y a quién no. 


Loading...
FODES
FODES



Loading...
FODES
FODES

En 2025, fueron $293 millones menos para obras de los gobiernos  locales; $77 millones menos, en 2026; y un recorte de $80 millones que  ocurriría en 2027. 

Con la creación de la Dirección de Obras Municipales (DOM), adscrita a  Casa Presidencial, el Gobierno había limitado el presupuesto de las  alcaldías -que de ser 262 pasaron a ser 44 gracias a una reforma hecha  por el bukelismo bajo cálculos electorales  en junio de 2023- y había creado una cartera millonaria en la DOM para  el reparto a discreción de contratos a empresas constructoras, cuando  estos se consideren “proyectos estratégicos”.  

El 11 de febrero de 2026 era el plazo límite para que el régimen  hiciera pública su propuesta de reforma de pensiones, según el  calendario entregado al FMI. El régimen incumplió el calendario pactado  con el FMI y hasta el cierre de este artículo no ha hecho público el  borrador de reforma de pensiones. Desde la creación del sistema privado  de pensiones en 1998 han pasado 28 años y, por primera vez, a partir de  este año, comienza a jubilarse un grupo grande de trabajadores que ha  cotizado durante toda su vida en el sistema privado.

Loading...
Cómo se financia la dictadura
La Dirección de Obras Municipales (DOM) fue creada en noviembre de 2021 y centralizó el financiamiento que el Gobierno otorgaba a las alcaldías municipales de todo el país. La creación de la DOM permitió al Gobierno comenzar con los recortes de gasto público en las alcaldías y fue una medida diseñada para debilitar a los gobierno locales incrementando la centralización del poder en Presidencia de la República.

Al régimen le urge pausar las jubilaciones porque ha tomado  decisiones que han afectado la liquidez del fondo de pensiones y, al  ritmo que la gente está llegando a su edad de retiro, la Cuenta de  Garantía Solidaria que amortigua el pago de pensiones se va a agotar en  agosto de 2027. 

Previsiblemente, el régimen va a aumentar los requisitos para  jubilarse y podría decretar un aumento en la edad de retiro o un aumento  en la cotización que deben pagar los trabajadores y empleadores.

Son dos medidas pensadas para solventar problemas de caja del régimen  y para seguir alimentando el círculo del sobreendeudamiento: menos  gente se jubila, el fondo de pensiones vuelve a crecer y el régimen  puede seguir utilizando este fondo para obligar a las AFP a que compren  más títulos de deuda del Estado.