“El modelo Bukele”, enarbolaron en Costa Rica quienes en el reciente proceso electoral defendieron algo que no saben explicar. “El modelo Bukele”, dicen ahora en México quienes tras la captura del narcotraficante Nemesio Oseguera “El Mencho” claman por un Bukele —dictador de un paisito de 21,000 kilómetros cuadrados— para que resuelva el arraigado problema del crimen organizado de un país de casi dos millones de kilómetros cuadrados. “El modelo Bukele”, repitió este febrero una y otra vez el vicepresidente de la dictadura, Félix Ulloa, en su gira por Europa, donde mintió cada vez que pudo, como explicamos en el editorial de esta revista mensual de El Faro. Eso que llaman “el modelo Bukele”, que de existir como arquetipo tendría por regla fundamental concentrar todo el poder y eliminar todo contrapeso, echa agua por todos lados, y en este número inaugural de nuestra primera temporada de revistas queda muy claro.
Como les prometimos el año pasado, este 2026 habrá dos ciclos de revistas mensuales, ocho en total: este que empieza hoy y que terminará con el número de junio, y el que se compondrá de otras cuatro ediciones publicadas cada primero de mes entre septiembre y diciembre.
Abrimos con una exclusiva: nuestro subjefe de Redacción, Sergio Arauz, guardó durante casi tres años una entrevista que realizó a un hombre que debería haber estado preso en las cárceles de Bukele, que el todopoderoso salvadoreño vende al mundo como centros infranqueables. Catalino Miranda, quizá el más célebre empresario del transporte público de El Salvador, citó a Arauz en mayo de 2023, un año después de haber sido capturado por la Policía de Bukele, acusado de desobedecer las órdenes de fijar los precios del pasaje y de otras tantas cosas. La condición de Miranda fue tan explícita como aterradora: “Si me matan, podés publicar todo”. Murió en septiembre de 2025, aún bajo custodia del Estado. Miranda contó a Arauz cuánto y a quién debían pagarse sumas de miles de dólares para salir sin enfermedad alguna a pasar tiempo a un hospital privado, como ese donde recibió al periodista. Le contó que el intermediario a quién él pagó es un narcotraficante, a quien Arauz también perfiló como alguien que gozó de beneficios judiciales que le permitieron viajar a Cuba a un tratamiento médico. Arauz pone al descubierto, una vez más, que el sistema penitenciario del hombre que vende sus cárceles como un modelo a imitar es un sistema corrupto, donde el que paga puede incluso invitar a un periodista a un cuarto de hospital y charlar durante una hora y media sin que nadie los interrumpa. El reportaje está lleno de enlaces a otras notas del periódico que han documentado por años la endémica corrupción carcelaria de este régimen.
El periodista Jimmy Alvarado se sumergió en documentos e informes de gestión financiera que pudo compilar en medio de la esforzada secretividad del régimen salvadoreño, y nos detalla cómo se sostiene el modelo económico de Bukele, que prometió en algún momento que gracias a su fracasada política del Bitcoin la “evolución de la humanidad” empezaría con la inexistente Bitcoin City, a los pies de un volcán. No es el Bitcoin ni los conciertos de Shakira ni el turismo ni las playas: es el sobreendeudamiento, que pone en riesgo la economía futura de miles de pensionados, por citar solo a un grupo de ciudadanos. El modelo económico de Bukele no tiene nada de modélico.
Regresa también la temporada regular de Malas Compañías, el pódcast de nuestro director, Carlos Dada, esta vez con una conversación urgente con Óscar Chacón, activista salvadoreño con amplio reconocimiento en todos Estados Unidos por sus décadas coordinando con la comunidad inmigrante desde organizaciones como Alianza Américas. La de Chacón es la voz de alguien con profundo conocimiento de esa tragedia que no empezó con Trump. Fuera de temporada, y antes de esta conversación reposada, Dada publicó un capítulo especial sobre la brutal cacería de migrantes en Minneapolis, que terminó con dos ciudadanos estadounidenses asesinados en plena calle. Les recomiendo revisitarlo como un preludio a este nuevo episodio.
Carlos Barrera viajó con su cámara al norte de Guatemala, a la comunidad de Garibaldi, en Quetzaltenango, para retratar la actividad de una asociación creada en 2012 por deportados y para deportados desde Estados Unidos, que lucha por combatir la miseria y el desamparo de los que por décadas, bajo gobiernos demócratas y republicanos, vuelven un día expulsados por el país donde durante años cortaron césped, cuidaron niños, lavaron platos o construyeron casas. “La gente regresa con ansiedad y pánico”, explica Maribel, fundadora de la Asociación de Migrantes y Deportados Garibaldi.
Regresa también la columna de audio Cuervo Ingenuo, de Carlos Martínez, que, bajo el título de “Satanás”, repasa recientes logros científicos en el mundo, para aterrizar en el discurso religioso de Bukele, que proclama que en el centro de su modelo de seguridad está un milagro, un milagro que derrotó al propio rey de las tinieblas. Les recomiendo escuchar la temporada anterior de Cuervo Ingenuo. No tiene desperdicio. Les dejo también un adelanto de mi libro Bukele, el rey desnudo, publicado por Anagrama este enero. El capítulo se titula Bukele distractor y recuerda cómo detrás de uno de los hitos autoritarios de esta década había una crisis de imagen, una crisis de agua sucia. Abierta queda, pues, la primera temporada de las revistas mensuales de El Faro de 2026, esperando cumplir lo que les prometí en aquella primera revista de mayo de 2025: “Con estas ediciones mensuales, y sin dejar de lado la cobertura habitual, El Faro pretende iluminar más, iluminar mejor”.