Destituyen a segundo al mando de la Fiscalía y lo colocan como juez

<p>Carlos Linares Ascencio dejó su cargo como fiscal adjunto el viernes 10 de abril de 2026 y fue nombrado tres días después juez de sentencia en Santa Ana. Antes de incorporarse a la Fiscalía en la gestión de Rodolfo Delgado, fiel a Bukele, fue juez en un caso que benefició a un colaborador de la MS-13. </p>

Gabriela Cáceres Gabriel Labrador

El exfiscal adjunto de la Fiscalía General de la República, Carlos Rodolfo Linares Ascencio, ahora es juez del Tribunal Segundo de Sentencia de Santa Ana. Su nombramiento no ocurrió en una plaza vacante. La Corte Suprema de Justicia (CSJ) destituyó previamente a la jueza que la ocupaba, Consuelo Duarte de Aguilera, y lo colocó en su lugar.

El Faro habló el miércoles 15 de abril de 2026 a las oficinas del Tribunal Segundo de Sentencia y un empleado del tribunal dijo que la jueza ya no está en funciones en el tribunal y confirmó que Linares Ascencio es el nuevo titular del juzgado. Esta información coincide con lo expuesto por jueces, fiscales y abogados litigantes consultados para esta nota, quienes, bajo condición de anonimato por temor a represalias, ayudaron a reconstruir el día que  el personal del tribunal y la Fiscalía fueron notificados del cambio del fiscal adjunto y cómo en tres días la Corte lo nombró juez.

Linares Ascencio era el segundo al mando en la Fiscalía. Llegó a ese cargo el 17 de mayo de 2021, dos semanas después de que la Asamblea Legislativa oficialista impusiera a Rodolfo Delgado como fiscal general y removiera a Raúl Melara, bajo cuya gestión se investigaba la corrupción del Gobierno de Bukele y sus pactos con las pandillas en un caso llamado Catedral. En ese momento, Delgado lo presentó como “una persona con amplia trayectoria en lo judicial(...) Esperamos el apoyo que nos proporcione para que los diferentes fiscales tengan una visión distinta de la investigación y aprendan que la objetividad debe regir sus acciones”.

El puesto de fiscal adjunto, que coordina áreas clave y puede sustituir al titular, no tiene un mecanismo de selección definido en la ley. Dicho nombramiento ha sido históricamente una decisión directa del fiscal general de turno, un espacio desde el cual “la injerencia ha sido constante”, dijo una de las fuentes fiscales que consultamos para esta nota.

No es la primera vez que Linares Ascencio ocupa un cargo en la judicatura. Sus inicios por el Órgano Judicial se remontan a los años noventa, según registros publicados por la Corte Suprema de Justicia.  En Santa Ana, donde actualmente funge como juez, trabajó como titular del extinto Juzgado Especializado de Sentencia. Ese tipo de juzgados dejó de existir en 2023, cuando la Corte los convirtió en Tribunales contra el Crimen Organizado.

Ese paso previo por los tribunales también lo conecta con uno de los casos que marcaron su relación con la actual cúpula fiscal. En febrero de 2021, como juez especializado de Sentencia en Santa Ana, Linares Ascencio absolvió a Jorge Manuel Vega Knight, un empresario que, según la Fiscalía, abastecía de droga a la MS-13 y utilizaba sus moteles para las operaciones de la pandilla. Su defensor era el actual fiscal Rodolfo Delgado, según una investigación de El Faro de octubre de 2022. Durante el juicio contra Vega Knight, los fiscales presentaron análisis financieros, interceptaciones telefónicas y el testimonio de un colaborador que apuntaban a la relación del empresario con la MS-13. Sin embargo, Linares Ascencio descartó esas pruebas y concluyó que no había elementos suficientes para condenarlo.

91 días después de esa sentencia, Delgado, que defendió a Vega Knight, pasó a dirigir la institución que lo acusaba. El juez que falló a favor de su cliente, Linares Ascencio, dejó el tribunal para convertirse en su segundo al mando, su fiscal adjunto.

Las dos fuentes fiscales que hablaron bajo anonimato con El Faro coinciden en que Linares Ascencio era considerado un funcionario de confianza: “cuando había casos de interés para sus superiores, era designado para darles seguimiento”. Con la llegada de Delgado y Linares a la Fiscalía, la institución desmanteló la Comisión Especial de Investigación que investigaba a Vega Knight y a un centenar de pandilleros más, creada entre 2014 y 2019.

Delgado también degradó a fiscales con amplia experiencia a la escuela de capacitación. En ese mismo periodo, también fue desmontado el Grupo Antimafia, un equipo de fiscales que llevaba el caso Catedral, la investigación sobre actos de corrupción del Gobierno de Nayib Bukele, que incluía negociaciones con pandillas, desvío de alimentos durante la pandemia y el uso electoral de programas estatales. Una de las primeras acciones de Delgado al mando de la institución fue perseguir al Grupo Antimafia. Los fiscales que lo conformaban están ahora en el exilio.

Le abrieron espacio en la judicatura

El viernes 10 de abril, a las 4:00 de la tarde, los empleados de la FGR recibieron la notificación: habría un nuevo fiscal adjunto. Hasta ese día no sabían quién era. Horas antes, al mediodía de ese mismo viernes, la jueza Consuelo Duarte de Aguilera recibió un correo de la Corte Suprema de Justicia. En el mensaje se le notificó el cese de sus funciones, ya que había aceptado el régimen de disponibilidad, que implica que la Corte puede separarla del cargo en cualquier momento y sin mayor trámite. Esta figura, creada con la reforma a la Ley de la Carrera en agosto de 2021, obligó a jueces mayores de 60 años o con más de 30 años de servicio a dejar sus cargos, como una movida del bukelismo para instalar a jueces de confianza en lugares claves.

Duarte de Aguilera tiene 61 años, comenzó a trabajar en el sistema judicial como fiscal en San Salvador en 1988. Se mantuvo en la FGR hasta 2001. En 2002 fue nombrada jueza de paz en Cabañas. Entre 2013 y 2021 fue jueza de Instrucción en Quezaltepeque, La Libertad. Y luego fue nombrada jueza de sentencia en Santa Ana.  

El lunes 13 de abril Ascencio se presentó a trabajar en sustitución de ella. 

El nombramiento de Linares Ascencio no siguió los procesos de selección ni pasó por concursos públicos. La Constitución, en los artículos 182 y 187, establece que la Corte Suprema no puede nombrar jueces a discreción: debe elegirlos de ternas propuestas por el Consejo Nacional de la Judicatura. Esto no se cumplió, así como tampoco se hizo cuando la CSJ habilitó dos puestos para exmagistrados del Tribunal Supremo Electoral que avalaron la reelección de Bukele como candidato presidencial, pese a la prohibición constitucional. 

Esta no es una en una dinámica nueva. Se ha repetido desde la reconfiguración de la Corte Suprema de Justicia el 1 de mayo del 2021. Desde entonces, registros de El Faro muestran movimientos constantes y poco transparentes de jueces entre tribunales, con cambios que ocurren aproximadamente cada semana y cuyos criterios no son públicos. La única manera de saltarse el proceso de nombramientos, vía el CNJ, es si reciben un nombramiento como “suplente” de manera temporal. El Faro no pudo confirmar qué tipo de nombramiento tiene actualmente Ascencio Linares. Se intentó obtener una postura de la Corte Suprema de Justicia el jueves 16 pero al cierre de esta nota no hubo respuesta.

Ascencio también tuvo un paso por la Inspectoría General de la Policía Nacional Civil (PNC), la instancia que investiga a policías señalados por corrupción. Llegó a ese cargo en 2012, durante la gestión del entonces ministro de Seguridad, David Munguía Payés. Desde ahí, cerró investigaciones contra altos mandos de la corporación al concluir que no había méritos para procesarlos disciplinariamente.

Ya como fiscal adjunto buscó convertirse en magistrado de la Cámara Segunda Especializada de lo Penal. Durante su entrevista, los diputados le preguntaron qué entiende por crimen organizado. Pidió que le repitieran la pregunta y respondió: “es un catálogo de delitos que tienen que ver con crimen organizado”, según La Prensa Gráfica.