¿Te acordás?

<p>Te homenajeabas a vos mismo con la excusa de haber desenterrado los supuestos huesos de Morazán y te paseabas entre militares con capas y vos, caminando con tu más firme estampa, con tu disfraz de prócer con ribetes dorados, y ¡una espada! Que te daba un aire al Zorro.</p>

Carlos Martínez